miércoles, 13 de febrero de 2008

¿Líderes o liderazgo?

Llenando los papeles para postular a una postgrado en una universidad, Elsa se sintió confundida al tener que responder “¿es usted un líder?”. Honesta, decidió responder “No”, y envió los antecedentes, segura de que la rechazarían. Para su sorpresa recibió una carta que decía: “Estimada: las solicitudes de admisión de este año revelan que nuestra casa de estudios tendrá mil 452 nuevos líderes. Aceptamos su solicitud, porque creemos imperativo que tengan por lo menos un seguidor”. Preguntar si una persona es líder resulta un absurdo y hasta una trampa. Si lo fuera, ¿lo será siempre, en toda circunstancia? Y si no, ¿está condenada a seguir siempre a otros? La respuesta a ambas es no. Más que hablar de ser líderes, deberíamos preguntarnos si ejercemos o no liderazgo cuando se nos presenta el desafío de hacerlo.
.
Por ejemplo, ¿ejercemos liderazgo cuando, viendo una oportunidad de negocio, nos topamos con la negativa del jefe? ¿Lo ejercemos cuando, como ciudadanos, no nos gustan ciertas cosas que pasan, sabemos que es necesario cambiar algunos procedimientos? Cada vez que percibimos que algo no está bien o vemos una oportunidad para mejorar el estado actual de las cosas, enfrentamos el desafío de hacernos responsables por ello y ejercer liderazgo, para lo cual resulta indispensable movilizar a otras personas a que asuman su cuota de responsabilidad y cambien. Tarea nada fácil y hasta peligrosa.
.
Los cursos de desarrollo del pensamiento crítico y argumentación fomentan el liderazgo y la formación de nuevos líderes. En ellos, es posible que los estudiantes secundarios y universitarios puedan encontrar su espacio de reflexión, de ideas, de expresión de voluntades y de cambio del statu quo dentro de las normas legales y morales en las cuales convivimos, sin perder de vista nunca la libertad. Recordando aquello que nos decía Sartre, “la libertad no hace feliz al hombre, sino simplemente, hombre”.
.
Wolfgang Schneider Mella, coordinador de la Sociedad de Debates de la UNAB